Mis vacaciones en la playa, por fin...
Es verdad que les prometí que iba a contarles mis vacaciones hace ya varios días y el problema es que mi papá y yo no hemos tenido tiempo. Así que pedimos perdón. Pero ya este fin de semana, él y yo nos hemos sentado para poder hacer un recuento de lo que fue, sobretodo, nuestra última semana de vacaciones.
Antes que nada, mi mamá, mi papá y yo teníamos que esperar a mi abuela Patricia. Ella llegó un sábado y al día siguiente nos fuimos a Mallorca. Aunque nos despertamos muy pronto, tengo que decir que todo fue muy bien. Casa-aeropuerto de Barajas-aire-aeropuerto de Palma-autobus-Cala Millor. Llegamos al hotel a las 12 en punto. La verdad es que los cuatro estábamos con mucho hambre y por eso dejamos nuestras cosas y PAF, a comer. Fue ahí donde vi por primera vez el mar de Mallorca. El día fue tranquilo y decidimos esperar hasta el lunes para meternos al mar.
Al día siguiente comenzaron de verdad nuestras vacaciones. La playa realmente muy linda, poca gente y con sitio para poder sentarme y jugar con los juguetes que había llevado especialmente para la playa, es decir, balde, rastrillo, pala, etc... Al principio no me gustó mucho el asunto de la arena pero poco a poco me fui acostumbrando sobre todo cuando mi papá comenzó a hacer un castillo conmigo. Con el agua también tuve cuidado pero como saben mis clases de natación me permiten ahora mover bien mis piernas y así no me hundo, aunque claro, mis papás me habían comprado unos "manguitos" de Nemo para ayudarme. Lo que me sorprendió mucho es que mi rutina tuvo muchos cambios. Es decir, ¡mis horarios eran mejores! Por la mañana dormía bastante, para felicidad de mis papás, y después bajábamos a tomar desayuno. ¡Había de todo! Así que cada día me traían cosas diferentes de comer, aunque lo que más me gustaba era el yogurt y los croissanes. En el almuerzo mi abuela iba a compra "sanguches" y cada día podía elegir uno diferente aunque la verdad es que más me gustaba era el de salchicha
con queso. Y por la noche, otra vez en el hotel con muchas cosas que elegir. Y toda esa semana no tomé mi leche de todas las noches... pero siempre una fruta, eso sí. Después nos íbamos los cuatro a pasear por el pueblo y por su malecón.
Todos los días eran así más o menos, aunque también hacíamos otras cosas como subirnos a un tren que nos paseaba por todo el pueblo y por los que estaban al costado. También nos subimos a una bicicleta muy graciosa. Entrábamos los cuatro y yo adelante... ¡y yo manejé durante todo el trayecto! Fue muy gracioso, sobre todo oír los gritos de mis papás y mi abuela. Emoción pura. Lo que también me gustó fue subir a un barco que tenía el fondo transparente. Me pasé todo el trayecto buscando a Nemo y a Dolly pero creo que no estaban por ahí porque no pude verlos. Pero de todas maneras fue muy gracioso. El último día mi papá me consiguió un bote también con el fondo transparente pero tampoco pude ver mucho pero fue cuando más me divertí. Fue realmente muy gracioso sobre todo cuando venían las olas (muy pequeñas eso sí). Mi papá me ha dicho que sería aún más gracioso con el mar del Perú. ¿Será verdad?
La vuelta fue algo más complicada porque tuvimos que hacer una escala en Valencia cambiando de avión. Eso sí, viajamos en un avión de unos 50 lugares y era mucho más cómodo que los grandes. Me gustó aunque todo se movía mucho más. Pero llegamos a casa perfectamente. Como ven, me lo he pasado realmente muy pero que muy bien. según he oído, todo fue organizado por mi mamá. Así que gracias mamá por estas lindas vacaciones y gracias a mi abuela Patricia por estar con nosotros y hacerlo todo más lindo. Y además, se ha quedado más días para poder recogerme de la guardería. Gracias a todos. (Aquí les dejo un resumen en video. Cortito para no aburrir)
Fotos de Cala Millor

Natali dijo
Qué envidia me das Joaquín. Cómo me hubiera gustado ir también!
16 Septiembre 2008 | 08:07 PM